De excursión por Pontevedra
Tan cerca, y tan desconocida.
Una tarde diferente, paseando por la ciudad vieja, casi, casi, como en otro mundo.
Me gustó todo, hasta la tranquilidad que había en esas calles.
¿ Lo que más ?
La plaza de la verdura, con esas terrazas de madera, ese ambiente de otra época, agradables incluso a finales de noviembre.
Las ruinas de Santo Domingo, aunque la foto no les haga mucha justicia.
El bar "Entre lusco e fusco", con concierto incluido, y ¡ todos esos libros !
Y la charla y la compañía, por supuesto ;-)
Repito en breve, aviso ...
